Lemon pie

octubre 18, 2017

La lemon pie es una de mis tartas preferidas. Es ligera, fresca, no excesivamente dulce y con una combinación perfecta de sabores y texturas.

He hecho 4 tartaletas, pero con los mismos ingredientes podéis rellenar un molde de 20 cm de diámetro y 2,5 de altura.

El relleno de la tarta se puede hacer de varias formas, una de ellas es cuajando la crema en el horno, pero lleva más claras de huevo y es más complicada. Yo he hecho una versión muy sencilla adaptando la Lemon Curd que tengo en el blog.

Dentro de poco colgaré una versión para Halloween de estas tartaletas.

Fuentes:



Ingredientes:
Tartaletas:
  • 300 g de harina de todo uso.
  • 150 g de mantequilla sin sal.
  • 1/2 cucharilla de sal.
  • 120 g de azúcar glas.
  • 3 yemas de huevo.
  • El contenido de media vaina de vainilla.
  • 1/2 cucharilla de ralladura de limón.
Relleno de limón:
  • El zumo de dos limones
  • 2 huevos
  • La ralladura de medido limón.
  • 150 g de azúcar blanquilla.
  • 60 g de mantequilla.
  • 2 hojas de gelatina (4 g).
  • 1 cucharilla de maizena.
Merengue suizo:

  1. 2 claras de huevo.
  2. Azúcar blanquilla: El doble del peso de las claras.

Elaboración:
Primero haremos la masa de la base:
  1. En un cuenco ponemos la harina con la mantequilla cortada a dados y la sal. Con los dedos iremos integrando todo hasta que quede un preparado con textura de arenado.
  2. Añadiremos el azúcar, las yemas de huevo y las semillas de la vainilla. Batiremos todo con ayuda de unas varillas eléctricas hasta obtener una masa suave.
  3. Colocaremos la masa en un plástico de cocina, la estiraremos con un rodillo hasta formar un rectángulo y la guardaremos en la nevera por lo menos durante una hora.
  4. Precalentaremos el horno a 190º C.
  5. Cuando la masa esté fría la estiraremos entre dos plásticos de cocina hasta que quede con un grosor de unos 2 mm. Forraremos unos moldes de tartaletas, pincheremos toda las superficie, cubriremos la masa con papel de horno y sobre él pondremos peso (en mi caso garbanzos) para que no suba la masa.
  6. Hornearemos las tartaletas a 190º durante 20 minutos. Después de este tiempo sacaremos los moldes del horno, retiraremos el peso y el papel y pintaremos con huevo batido. Volveremos a meter los moldes al horno y coceremos otros 10 minutos.
  7. Sacaremos los moldes del horno y dejaremos que se enfríe la masa por completo.
Crema de limón:
  1. Pondremos las hojas de gelatina en un vaso con agua fría para que se ablanden.
  2. En un cuenco batiremos los huevos con el azúcar, agregaremos la maicena y la integraremos muy bien para que no tenga grumos.
  3. En una cacerola pondremos el zumo y, cuando rompa a hervir, lo retiraremos del fuego, dejaremos que se temple un poco y lo incorporaremos a la mezcla de los huevos.
  4. Volveremos a poner todo al fuego muy suave batiendo sin parar para que no se formen grumos hasta que espese.
  5. Retiraremos del fuego y añadiremos la gelatina, la integraremos y por último agregaremos la mantequilla y la removeremos hasta que quede una crema homogénea.
  6. Rellenaremos las tartaletas con la crema caliente, dejaremos que se enfríe y la meteremos en la nevera hasta que se quede firme.

Por último haremos un merengue suizo:
  1. Pondremos en un cuenco al baño maría las claras de huevo con el azúcar e iremos batiendo con unas varillas hasta que el azúcar se disuelva. Si tenéis un termómetro controlaréis que no sobrepase los 60ºC. Si no disponéis de termómetro de cocina se puede comprobar que la preparación está lista cuando, tomando un poco de clara entre las yemas de los dedos, no notemos el azúcar.
  2. En este momento sacaremos las claras del baño maría y las montaremos bien firmes con unas varillas eléctricas.
  3. Colocaremos el merengue sobre las tartaletas y formaremos picos con una pala. Si os gusta más podéis meter el merengue en una manga pastelera y hacer adoros con una boquilla rizada.
  4. Con ayuda de un soplete quemaremos la superficie del merengue.



Un libro:
Como por limón no se me ocurre nada, la relación la voy a hacer con el "quemado" del pastel.
Una de mis novelas de CIFI preferidas es la distopía "Fahrenheit 451". Se publicó en 1953 y la escribió el estadounidense Ray Bradbury. El título hace referencia a la temperatura a la que arden los libros. 

En el mundo que propone Bradbury se queman los libros porque hacen pensar y pensar impide que los hombres sean felices. La televisión y la publicidad "uniformizan" y adoctrinan...

Se trata de una novela que ha resultado tristemente profética.

El párrafo que he elegido es el momento en el que el protagonista, un funcionario que quema libros, conoce a Clarisse, una extraña muchacha que le abrirá los ojos y hará que se replantee su vida.

Pero esa noche, Montag aminoró el paso casi hasta detenerse. Su subconsciente, adelantándosele a doblar la esquina, había oído un debilísimo susurro. ¿De respiración? ¿O era la atmósfera, comprimida únicamente por alguien que estuviese allí muy quieto, esperando? 

Montag dobló la esquina. 

Las hojas otoñales se arrastraban sobre el pavimento iluminado por el claro de luna. Y hacían que la muchacha que se movía allí pareciese estar andando sin desplazarse, dejando que el impulso del viento y de 16 las hojas la empujara hacia delante. Su cabeza estaba medio inclinada para observar cómo sus zapatos removían las hojas arremolinadas. Su rostro era delgado y blanco como la leche, y reflejando una especie de suave ansiedad que resbalaba por encima de todo con insaciable curiosidad. Era una mirada, casi, de pálida sorpresa; los ojos oscuros estaban tan fijos en el mundo que ningún movimiento se les escapaba. El vestido de la joven era blanco, y susurraba. A Montag casi le pareció oír el movimiento de las manos de ella al andar y, luego, el sonido infinitamente pequeño, el blanco rumor de su rostro volviéndose cuando descubrió que estaba a pocos pasos de un hombre inmóvil en mitad de la acera, esperando. 

Los árboles, sobre sus cabezas, susurraban al soltar su lluvia seca. La muchacha se detuvo y dio la impresión de que iba a retroceder, sorprendida; pero, en lugar de ello, se quedó mirando a Montag con ojos tan oscuros, brillantes y vivos, que él sintió que había dicho algo verdaderamente maravilloso. Pero sabía que su boca sólo se había movido para decir adiós (...)

Una canción:


No, no propongo la adaptación al cine que François Truffaut hizo del libro de Bradbury porque no me gusta demasiado, así que he tenido que pensar en otra cosa relacionada con el fuego. Lo que me ha venido a la mente ha sido "Burning", aquel grupo de los 80, que tampoco me gustaba demasiado, la verdad. La única canción que recuerdo de este grupo es "¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?" que se publicó en 1978 para la banda sonora de una película de Fernándo Colomo y que protagonizaba Carmen Maura.  

Como me gusta más la versión que hace Loquillo, ahí la dejo. 


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