domingo, 10 de abril de 2016

Mousse de chocolate y mermelada

Hace poco me regalaron un bote de mermelada de la marca aragonesa "bubub" (gracias, gracias Mar :) ). Estas mermeladas las elaboran artesanalmente en Trasmoz, un pueblo aragonés que está a los pies del Moncayo. Son mermeladas con ingredientes muy originales y combinaciones sorprendentes y los botes que las contienen llevan un etiquetado curioso y divertido. Son joyicas gastronómicas que las hacen ideales para regalar (gracias de nuevo y besicos, Mar).

Mi mermelada suena así de bien: Mermelada de pomelo, jengibre y moscatel. Y claro, tenía que hacer algo especial con ella, así que estuve paseando por la página web de bubub y allí aconsejan maridarla con chocolate, concretamente con mousse o con brownie, y yo, que soy muy bien mandada, hice una mousse y así nos comimos la mitad del bote.

La mermelada es dulcemente amarga, ácida y exótica, y va muy bien con chocolate negro. Si no podéis conseguir esta mermelada, podéis usar una de naranja amarga, y si no os va el sabor amargo, ponedle por ejemplo mermelada de frambuesa que es acidilla y combina de miedo con el chocolate también. Yo he puesto en la mousse la mitad de chocolate al 70% y la otra mitad al 52% porque a mi hija le gusta más suave, pero podéis ponerle todo chocolate al 70% o todo al 52% si lo preferís. La receta original la he cambiado un poco, llevaba gelatina y yo no la he puesto. Si montáis bien las claras, no es necesaria.



Ingredientes: Para 8 vasitos como los de la foto.

Para la mousse:

  • 100 g de chocolate negro 70%.
  • 100 g de chocolate negro 55%.
  • 30 g de mantequilla.
  • 80 g de azúcar.
  • 4 huevos grandes.
Para la base del vasito:
  • Mermelada del sabor que más os guste.
Elaboración:
  1. Fundiremos al baño María el chocolate junto con la mantequilla, retiraremos .la crema del fuego y dejaremos que se temple un poco.
  2. Separaremos las claras de las yemas.
  3. Batiremos las yemas con la mitad del azúcar hasta que aumenten de tamaño y blanqueen. 
  4. Montaremos las claras a punto de nieve muy fuerte con la otra mitad del azúcar.
  5. Añadiremos las yemas a la mezcla de chocolate y mantequilla y las integraremos por completo.
  6. Agregaremos un tercio de las claras montadas con movimientos envolventes y, cuando se aligere la mezcla, le añadiremos el resto de las claras montadas.
  7. Colocaremos mermelada en el fondo del recipiente en el que vayamos a servir la mousse (si es una mermelada muy amarga, con menos de un dedo de grosor será suficiente) y completaremos con mousse. 
  8. Podemos adornar el dulce con virutas de chocolate, con fruta, o con almendras tostadas.
  9. Dejaremos que repose en la nevera unas 3 o 4 horas para que tome sabor y consistencia. 


Un libro:
Como las mermeladas "bubub" se fabrican en Trasmoz, que es nuestro pueblo embrujado por excelencia, os propongo una novela protagonizada por brujas, en realidad por una bruja y una maga. 

"Ritos iguales" es una novela escrita por Terry Pratchett en 1987. En la historia aparece uno de mis personajes preferidos del universo de Pratchett, se llama Yaya Ceravieja y es la bruja más poderosa del Mundodisco. Ella no suele usar la magia para resolver problemas, prefiere la "cabezología". Os pongo un párrafo en el que Yaya explica a la otra protagonista de la novela en qué consiste esta ciencia:
"- Es un sombrero de bruja porque tú lo llevas. Pero tú eres una bruja porque llevas el sombrero. 
-Así que...- la animó Yaya. 
-Así que la gente te ve llegar con el sombrero y la capa, y saben que eres una bruja, y por eso tu magia funciona, ¿no?  
- Exacto - asintió Yaya -. Eso es cabezología. Se palmeó el cabello plateado, recogido en un moño tan tieso que serviría para romper una roca. 
- ¡Pero no es de verdad! - protestó Esk -. Eso no es magia, es... 
- Escucha - la interrumpió Yaya - Si le das a alguien una botella de vino tinto para la flatulencia, puede que funcione, sí. Pero, si quieres asegurarte de que funcionará, tienes que hacer que su mente lo crea y trabaje para ello. Diles que son rayos de luna disueltos en vino de las hadas, o algo así. Habla entre dientes. Lo mismo vale para las maldiciones, - ¿maldiciones? - dijo Esk débilmente. 
-Sí hijita, maldiciones, ¡y no pongas esa cara! Maldecirás cuando estés sola, y nadie pueda escucharte, y...Titubeó un instante, incómodamente consciente de la mirada interrogante de Esk, y terminó de manera poco convincente: - ...y cuando la gente no te muestre respeto. Que sea una maldición sonora, que sea complicada que sea larga que sea como te apetezca, el caso es que funcionará. Al día siguiente, cuando se caigan de la escalera, o cuando se les muera el perro, te recordarán. Y en la siguiente ocasión se comportarán mejor."
Una canción:
Cuando leo novelas del Mundodisco la ambientación musical que resuena en mi cabeza es celta. La mayoría de las veces la música celta con la que maridaría las novelas de Pratchett es más bien movidita, pero hoy lo voy a hacer con una balada.

El color de las brujas del mundo disco es el negro. Sus vestidos y sombreros son negros, y eso tiene algunas ventajas que no os voy a contar ahora.  A propósito de este color, aunque en realidad hace referencia al pelo de una persona y no a su indumentaria, hay una canción clásica, cuyo origen se cree que es escocés, que han interpretado nuchos artistas y se titula "Black is the color (of my true love´s hair)". Me ha costado decidirme por una versión porque la de The Corrs o la de  Sidnéad O´Connor me gustan bastante y también una interpretada por Peter Hollens & Avi Kaplan a capella pero al final he elegido a Cara Dillon, una joven cantante irlandesa que estoy escuchando últimamente en Spotify.


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