martes, 19 de noviembre de 2013

Magdalenas caseras

Empiezo el recetario con unas magdalenas. Están muy buenas y salen muy esponjosas. Tienen el sabor de las magdalenas de pueblo. Esta receta la he copiado del libro "Los dulces de las monjas", su autora se llama Sor Mª Isabel, una mujer que nació en un pueblecito de la provincia de Zaragoza llamado Badules y que en la actualidad reside en el Monasterio de las Madres Dominicas de Nuestra Señora del Rosario de Daroca.

Yo he hecho algún cambio a la receta original. Con estas cantidades salen 28 magdalenas.



Ingredientes:
6 huevos.
1/4 l de aceite de oliva suave.
1/4 k de azúcar.
 350 g de harina integral.
1 copita de anís  o de coñac (quedan más ricas con coñac).
2 sobres de gaseosa.

Elaboración:
En un recipiente ponemos los huevos, el azúcar y el licor, los batimos hasta conseguir una crema homogénea. Agregamos poco a poco la harina, después el aceite y por último los sobres de gaseosa. Tiene que quedar todo bien integrado.

Colocamos los moldes de papel en una bandeja de horno, en moldes de silicona o en una bandeja para hacer magdalenas. Echamos la masa sin llenar los moldes por completo (algo más de la mitad). Espolvoreamos azúcar sobre la superficie e introducimos la bandeja en el horno, previamente precalentado a 180º, durante 20 minutos.



Yo puse el horno con la resistencia de abajo y aire, si no tenéis aire podéis hacerlas igual, pero quedan mucho más planas.

La receta original lleva harina normal y coñac. Podrían quedar igual de ricas si se aromatizan con ralladura de limón, de naranja o con vainilla. Si el sabor del aceite de oliva os resulta fuerte, podéis utilizar de girasol.


Un libro:

El primer libro que voy a recomendar es muy predecible. La magdalena más famosa de la literatura aparece en "Por el camino de Swann", primera parte de "En busca del tiempo perdido" de Marcel Proust.
Y aquí dejo un pequeño párrafo:

"Hacía ya muchos años que no existía para mí de Combray más que el escenario y el drama del momento de acostarme, cuando un día de invierno, al volver a casa, mi madre, viendo que yo tenía frío, me propuso que tomara, en contra de mi costumbre, una taza de té. Primero dije que no, pero luego, sin saber por qué, volví de mi acuerdo. Mandó mi madre por uno de esos bollos, cortos y abultados, que llaman magdalenas, que parece que tienen por molde una valva de concha de peregrino. Y muy pronto, abrumado por el triste día que había pasado y por la perspectiva de otro tan melancólico por venir, me llevé a los labios una cucharada de té en el que había echado un trozo de magdalena. Pero en el mismo instante en que aquel trago, con las migas del bollo, tocó mi paladar, me estremecí, fija mi atención en algo extraordinario que ocurría en mi interior. Un placer delicioso me invadió, me aisló, sin noción de lo que lo causaba. Y él me convirtió las vicisitudes de la vida en indiferentes, sus desastres en inofensivos y su brevedad en ilusoria, todo del mismo modo que opera el amor, llenándose de una esencia preciosa;"

Una canción:

La canción es de la pianista y vocalista Eliane Elias. Se trata de "I Thought About You", primer tema del álbum que lleva este mismo nombre. El disco rinde homenaje al legendario trompetista y cantante de jazz Chet Baker. 

¿Por qué he elegido este tema?, símplemente porque estaba escuchando este disco mientras cocinaba las magdalenas :) Espero que os guste.

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