jueves, 20 de noviembre de 2014

Tortas de alma

Las Tortas de alma se elaboran en las comarcas aragonesas de Matarraña, Maestrazgo, Andorra-Sierra de Arcos, Cuencas Mineras y Bajo Aragón. En la zona de Matarraña a estos dulces se los conoce como Casquetas. Son unas empanadillas rellenas de dulce de calabaza que también se elaboran en Cataluña, Castellón y Valencia, donde se las denomima Pastissets, y en Baleares, que se llaman Rubiols, están rellenos de Cabello de Ángel.  

El origen de estos pastelillos es medieval, árabe a juzgar por sus ingredientes. El nombre de Tortas de alma, aunque no he encontrado ninguna información que relacione a nuestros dulces directamente con aquellos de la Edad Media, puede deberse a la transformación cristiana que surgió a partir de la festividad pagana de Samhain, el actual Hallowen. En la página Templarios de Aragón he leído esto:
"Según parece, la tradición comenzó en Europa en el siglo IX cuando, cada 2 de Noviembre, los cristianos iban de pueblo en pueblo pidiendo "Tortas de alma" (pedazos de pan dulce). Cuantas más recibían, más prometían rezar por la paz de los parientes muertos de los donantes."
Para hacer las tortas me he guiado por el programa que La repera hizo en Más de las Matas (minutos 26.47 a 30.37 y 35.44 a 39.40) y también por la receta de "Alma de calabaza" de la página de Castelserás.

He puesto los ingredientes para un kilo de calabaza, 

Ingredientes:

Alma de calabaza:
  • Para 1 kilo de calabaza (de la especie Cucurbita Pepo).
  • 400 g de miel.
  • 300 g de azúcar blanquilla.
  • La ralladura de una naranja.


Pasta de la torta:
  • 400 g de harina normal.
  • 200 ml de aceite de oliva.
  • 100 ml de anís.
  • 50 g de azúcar.


Elaboración:

Alma:
  1. Asaremos la calabaza al horno, a 190º C hasta que quede quebradiza la cáscara. 
  2. Sacaremos la carne y retiraremos las pepitas. La colocaremos en una cacerola grande para facilitar la evaporación y la coceremos junto con el resto de los ingredientes hasta que reduzca, quede oscura y muy espesa. Removeremos de vez en cuando para que no se pegue, 
  3. La dejaremos enfriar.



Masa:
  1. Colocaremos en un cuenco el aceite, el anís y el azúcar, removeremos hasta que se emulsione y le iremos agregando la harina poco a poco. 
  2. Cuando la masa se despegue del recipiente la amasaremos muy bien entre 5 y 10 minutos para que coja cuerpo. 
  3. Formaremos bolitas de unos 40 g y dejaremos que reposen un poco. 
  4. Aplastaremos las bolitas entre dos trozos de papel de hornear hasta que tengan un diámetro de unos 10 cm. 
  5. Colocaremos en el centro del disco una cucharadita de calabaza y cerraremos la empanadilla ayudándonos con el papel (doblando el papel). 
  6. Cerraremos la empanadilla presionando los bordes.
  7. Colocaremos las tortas sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear y las hornearemos a media altura y con la resistencia arriba y abajo. 
  8. Las coceremos a 190º durante 25 minutos. 
  9. Cuando todavía estén calientes las pasaremos por azúcar y las dejaremos enfriar sobre una rejilla. Necesitaremos una paleta lisa para sacarlas de la bandeja porque son muy frágiles y con la mano se os pueden romper.


Un poema:
Con eso del alama hoy me siento mística, mira tú.

 El poema de San Juan de la Cruz "Noche oscura del alma" es una de las tres obras más emblemáticas de la poesía mística. Este hombre estaba muy enamorado, de Dios, pero enamorado, porque nadie ha descrito el arrobamiento ante el ser querido como él...bueno, sí, Santa Teresa de Jesús que también estaba muy "arrobada"...y que me perdonen aquellos a los que he ofendido por frivolizar sobre el tema. Lo cierto es que este poema es precioso.

En una noche escura, 
con ansias en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.
(...)
¡Oh noche, que guiaste;
oh noche amable más que el alborada;
oh noche que justaste
Amado con amada
amada, con el Amado transformada!
En mi pecho florido, 
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba
y el ventalle de 
de cedros aire daba.
(...)
Una fragmento musical:

Y  ya que me siento mística, voy a poner una gran obra maestra de la música.

Cuenta S. Zweig en sus "Momentos estelares de la humanidad" cómo Händel, desesperado y prácticamente desahuciado, tras sufrir un Ictus, se salva y recupera la movilidad al componer "El mesías".

"Con las primeras palabras se estremeció:"Confort ye". Así empezaba el texto. ¡Consolaos! Aquella palabra...No, no era una palabra sino una respuesta divina, una llamada angelical desde el cielo cubierto a su abatido corazón."





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