lunes, 18 de julio de 2016

Tarta de ruibarbo y fresas

A ver, que levante la mano quién haya sentido alguna vez curiosidad por saber lo que es y a qué sabe el ruibarbo. Yo sí, muchas veces. Esas tartas de ruibarbo que salían en las películas, dibujos animados y libros de habla inglesa, forman parte del imaginario infantil que tenemos mucha personas de mi generación. Sonaban a algo exquisito y exótico igual que la cerveza de jengibre.

Como digo, he querido probar el ruibarbo desde que era pequeña pero hasta hace unos años ni siquiera sabía lo he era. Me imaginaba que podía ser una especie de fruta o algún tubérculo así que me sorprendió descubrir que era una planta parecida a la acelga pero con las pencas blancas y rojas. 

La semana pasada estuve con mi marido en Olorón, en el sur de Francia. Era viernes y montaban un mercadillo en el que vendían alimentos, plantas, ropa y otras cosas. En un puesto había planteros de varias verduras, entre ellas ruibarbo. Pensé comprar unas plantitas para llevarlas al huerto de mi padre e intentar cultivarlas, pero nos dimos una vuelta por el mercado y cuando volvimos para comprarlas habían desmontado la tienda. Mi gozo en un pozo. 

Pero, casualidades de la vida, este sábado pasado mi marido fue a comprar a un supermercado Alcampo y allí se topó con matas de ruibarbo. Así que aquí ya tenía la solución al dulce de esta semana y aquí os dejo la por si os apetece salir de dudas y descubrir a qué sabe la dichosa tarta de ruibarbo.

La he hecho con fresas porque he visto que es una combinación clásica. Los inglesas la suelen consumir con helado de vainilla o con natillas. La receta de la masa es más o menos la que usé en la tarta de manzana americana y el relleno lo he hecho con "un mix" de los ingredientes que he visto para las tartas de ruibarbo en unos cuantos blogs. Me ha sobrado relleno así que creo que lo usaré para comerlo con natillas.


Ingredientes:
Para un molde de 20 cm de diámetro.
Masa:
  • 200 g de mantequilla ( yo la uso con sal, si no lleva sal tenéis que ponerle media cucharilla de sal a la masa).
  • 300 g de harina normal.
  • 60 g de azúcar blanquilla.
  • 3 cucharadas soperas de agua helada.
Relleno:
  • 300 g de pencas de ruibarbo.
  • 400 g de fresas.
  • 1 cucharadita de canela.
  • 1/2 cucharadita de jengibre.
  • 80 g de azúcar moreno.
  • 20 g de azúcar blanco.
  • 2 cucharadas de zumo de limón.
  • 20 g de maizena.
Para pintar la masa:
  • 1 huevo batido.
  • 1 cucharada de agua.
  • 1 cucharada de azúcar.
Para acompañar:
  • Helado de vainilla.
Elaboración:
Masa:
  1. Colocaremos la harina, el azúcar y la mantequilla en un cuenco y lo uniremos todo poco a poco con los dedos.
  2. Cuando tengamos una mezcla homogénea, y con una consistencia arenosa, le añadiremos las cucharadas de agua fría. 
  3. Integraremos todo bien pero no trabajaremos mucho la masa.
  4. Formaremos una bola que dividiremos en dos partes, las aplastaremos en forma de disco entre dos láminas de papel film y las dejaremos reposar durante por lo menos hora y media en la nevera (yo la he hecho de un día para otro).
Relleno;
  1. Trocearemos las pencas de ruibarbo en porciones de unos dos cm y las fresas en cuatro trozos y los pondremos en un recipiente.
  2. Pondremos sobre los trozos de ruibarbo y fresa el azúcar, la canela, el jengibre, el zumo de limón y la maizena. Le daremos vueltas para que se impregne todo bien.
Para pintar la tarta:
Batir el huevo con el agua y el azúcar.

Montaje y horneado:
Precalentar el horno a 190ºC.
  1. Sacaremos la masa de la nevera, dejaremos que se caliente un poco para que sea manejable y la extenderemos con el rodillo entre las láminas de papel film hasta que el tamaño sea suficiente como para cubrir el fondo y las paredes del molde y que sobre algo más de 1 cm todo alrededor del borde.
  2. Pondremos sobre la masa el relleno de ruibarbo y fresa.
  3. Con la otra mitad de masa tenemos que formar tiras de más o menos 1 cm de ancho para hacer el enrejado.
  4. Una vez colocado el entramado con las tiras de masa, cerraremos la tarta por los bordes con la masa que ha quedado alrededor y la aplastaremos con un tenedor para adornarla.
  5. Pintaremos la superficie de la tarta con la mezcla del huevo batido.
  6. Coceremos la tarta en el horno a 190ºC durante 50 minutos con la resistencia arriba y abajo.
  7. Al sacarla, dejaremos que se enfríe por completo sobre una rejilla y sin desmoldar. 
  8. Acompañaremos la tarta con helado de vainilla o natillas.

Un libro:
Si hay unos libros que me transportaron a la infancia, volvieron a darme la diversión por la que me convertí en una yonki de la lectura y han excitado mi curiosidad son los de Harry Potter. Lo confieso, son una ferviente admiradora de esta saga que me hizo sentir como cuando leía libros de Los Cinco. Como pasaba con los libros de Enid Blyton, en estas novelas también aparecen comidas que me hubiera gustado probar, y eso que el merchandising que acompañó a las películas nos permitió saborear algunas de las golosinas que aparecían en los libros, claro que no era lo mismo, porque dudo mucho que entre los sabores de las Bertie Bott´s hubiera alguna de cera de oído, y las Ranas de chocolate que vendían no se escapaban de la mano saltando.

Como buenos británicos,  los protagonistas de estos libros tienen entre su repertorio culinario la famosa Rhubard pie. Esta tarta aparece en el la quinta novela de la serie, un libro más "para adultos" que los primeros. "Harry Potter y la orden del Fénix" se publicó en inglés en el año 2005 aunque, para desesperación de los fans, a España no llegó hasta el 2006. Está escrita por J.K. Rowling:
Esto se ve maravilloso, Molly, dijo Lupin vaciando el guisado sobre un plato y pasándoselo a través de la mesa.

Por unos pocos minutos reinó el silencio, excepto por el tintineo de los platos y los cubiertos y el traqueteo de las sillas cuando cada uno se instaló frente a su comida. 

(...)

Fred y George enterraron los rostros en sus copas de cerveza de mantequilla, George estaba hipando. Por alguna razón la Señora Weasley lanzó una mirada desagradable a Sirius antes de dirigirse a buscar un gran pastel de ruibarbo y pudin.

(...)

Tres porciones de pastel de ruibarbo y natillas más tarde y la cintura de los jeans de Harry comenzó a sentirse incómodamente apretada (y eso que los jeans una vez fueron de Dudley).
Una canción:
Buscando una canción para maridar con la tarta y la novela he descubierto Rhubard Pie de John Foguerty, un cantante americano del que no había escuchado nada, pero que tiene algunas canciones como esta con un rollico rock-country que me gusta.

Aparece en el álbum homónimo de 2005.





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