jueves, 22 de diciembre de 2016

Polvorones de almendra

Mientras escribo esta entrada estoy escuchando la radio. Llevan toda la mañana hablando de la lotería y retransmitiendo en directo los números. Para mí, como supongo que le ocurre a muchos españoles, hoy es el pistoletazo de salida de las navidades. Contra toda lógica, porque es altamente improbable que toque la lotería, empezamos las fiestas con la ilusión de que nos toque un pellizquito. Todos los años me imagino yendo a mi planta del hospital para celebrar que nos ha tocado El Gordo. En fin, que de ilusión también se vive, pero bueno, salud que tengamos, como decimos todos los años. 

Y para inaugurar las navidades traigo un clásico: los polvorones de almendra. Y no es por nada, pero han quedado muy ricos. Tienen una textura casi cremosa pero están lo suficientemente firmes como para que no se desarmen al comerlos. Y además son muy fáciles de hacer. La complicación más grande es tostar la harina sin que se queme. Lo suelen hacer en el horno a temperatura baja y removiendo de vez en cuando, pero yo los he tostado en una sartén, con mucho cuidadín. 

La receta la he sacado de aquí y de allá. He cogido las ideas y las cantidades de un "refundido" de varios blogs. Lo de tostar la harina en una sartén es de Biscayenne, por cierto, tengo que hacer sus polvones de nueces al año que viene. La forma de cortarlos y envolverlos es de Eva Arguiñano.


Ingredientes para 12 polvorones:
  • 250 g de harina normal.
  • 120 g de manteca de cerdo ibérico.
  • 70 g de almendra molida.
  • 125 g de azúcar glass.
  • 1 cucharadita de canela en polvo.
  • 1 cucharadita de anís. 

Elaboración:
  1. Tostaremos la harina en una sartén grande (yo lo hago en una paella) a fuego bajo y removiendo continuamente para que no se queme. Tiene que quedar un color ocre clarito y notaréis que la harina huele a tostado. Os va a llevar unos 10 minutos.    
  2. Tamizaremos la harina junto con el azúcar glass. 
  3. En un cuenco mezclaremos la manteca, que tendremos a temperatura ambiente, con la harina, la canela, el azúcar glass, la canela y el anís. Tenemos que amasarlo un buen rato para que quede una especie de arenado un poco cremoso.
  4. Colocaremos toda la masa sobre papel film y formaremos un churro bien apretado con él. 
  5. Guardaremos la masa en la nevera hasta el día siguiente. Así tomará más sabor.
  6. Precalentaremos en horno a 180ºC sin aire, con calor arriba y abajo,
  7. Cortaremos rodajas de unos 2 cm de grosor y las colocaremos sobre una fuente de horno en la que habremos colocado papel film. 
  8. Colocaremos la bandeja a media altura y hornearemos durante 12 minutos.           
  9. Nos van a quedar con el mismo aspecto que antes de meterlos al horno, pero ya estarán hechos. Cuidado que son muy delicados.
  10. Hay quien saca los polvorones de la bandeja y los pone a secar sobre una rejilla. No sé cómo lo hacen, la verdad, porque se rompen. Yo lo que he hecho es deslizar todo el papel con los polvorones sobre la rejilla con muchísimo cuidado. Dejaremos que se enfríen un poco para ponerles azúcar glass por encima si os gustan así. No los manipularemos hasta que estén fríos por completo.
                                                      

Un cuento
Y hablando de cosas típicas de la Navidad, lo que hacen todos los años es "tocarnos la fibra sensible", nos hacen llorar con el "vuelve a casa, vuelve", con los anuncios de la Lotería extraordinaria, los vídeos esos que corren por Facebook y wassap...Pues venga, que yo también os voy a tocar la fibra a base de bien.

Hans Chistian Andersen escribió algunos de los cuentos que más me han hecho llorar. Hay uno ambientado en la noche de San Silvestre que yo leí cuando era pequeña y que hizo que llorara a mares, en aquella edición se llamaba "La cerillera" y en un libro precioso que tengo ahora se llama "La pequeña fosforera". Este cuento lo publicó Andersen en 1848 y lo dedicó a su madre, que había sido extremadamente pobre.

Tremendo. Datos del vídeo: Ilustraciones de Toril Marö Henrichsen, Música de J,S, Bach y una estupenda narración de Javier Merchante,

Pobreza extrema y maltrato infantil. Que ustedes lo lloren bien:


Y una canción:
Os confesaré que para elegir esta canción no me he servido de asociaciones de ideas ni me he matado demasiado la cabeza, he tirado de mi lista de músicos preferidos de Spotify y, como algunos de ellos tienen discos dedicados a la Navidad o al invierno o a las dos cosas, lo he tenido fácil.

Dejo una versión elegantona y "jazzera" de "Let it snow, let it snow, let it snow". Aparece en el disco December publicado en 2004 por Chris Botti.


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